Metidos en el agua,pleno San Juán,el alcohol ya llevaba horas haciendo efecto. Nos besabamos ante la mirada atónita de mi amiga,esa mirada que guarda demasiados secretos tuyos, esa cómplice de perversiones y confesiones, pero en segundos desapareció de mi vista, mi lujuría borró de mi percepción cualquier testigo,me quité el bañador y moví hacia un lado ese tanga que días atrás yo mismo habia comprado ignorando de lo que viviría pegado a esa prenda. Allí mismo en medio del agua la penetré con toda la lentitud que ese momento requería; pero la testigo seguía allí, con la mirada clavada en mí...
Una mirada fugaz de mi pareja hacia su bikini, una sonrisa socarrona y un gesto para que nos acompañase me transportó a lo más profundo de mis perversiones. Alli mismo estaba mi novia besando a mi mejor amiga y apretandole sus pezones mientras yo la penetraba.
El impulso me llevó a buscar el clitoris de la nueva invitada, mientras las dos jadeaban, jugueteando con sus lenguas. Dulce sorpresa encontrarme con la vagina penetrada ya por unos finos dedos que de sobra me eran conocidos...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tan hombre eres como para satisfacer a dos mujeres a la vez?' Uffff.......
ResponderEliminarBesos de la Bruja